De chocolate, por favor…
Tal vez alguna vez hayamos oído que la serotonina,
conocida como hormona del humor, es un neurotransmisor
dotado de gran influencia sobre el sistema nervioso. Algunas
personas también sabrán que la serotonina
se sintetiza a partir de un aminoácido llamado triptófano… Y
que el consumo de chocolate favorece su producción
en el cerebro. Este ‘mecanismo' explica que se conozca
al chocolate como ‘el alimento de la felicidad'… Pero lo
que está claro es que no hace falta que nos cuenten
esta historia para disfrutar de un placer que se explica
por sí solo…
Sea como fuere, no está de más saber que la
serotonina permite que un individuo disfrute de sensaciones
de tranquilidad y felicidad; así como que la ingesta
de chocolate incita a esta hormona a sintetizarse con final
feliz... El chocolate, como tantos otros descubrimientos
de esos que no dejan a nadie indiferente, ha sido objeto
de falsos mitos y creencias desde los tiempos más
remotos. A él se han atribuido tanto enfermedades
como remedios milagrosos, y además de rodearlo de
numerosas (y exageradas) connotaciones sexuales, tan pronto
le han acusado de producir acné como de proporcionar
belleza… Hoy en día, la comunidad científica
y médica se decanta por exculpar al chocolate (al
menos, a su consumo moderado) como desencadenante de dolores
de cabeza, alergia, acné, caries u obesidad.
Sí se reconoce la ‘responsabilidad' del cacao a la
hora de generar una serie de reacciones fisiológicas
que pueden derivar en cierta ansia por su consumo, si bien
los expertos sostienen que no debe equipararse anhelo con
adicción. Es un alimento, por tanto, capaz de despertar
pasiones al tiempo que los beneficios del chocolate son sobradamente
reconocidos. Entre otras sustancias, es rico en magnesio,
teobromina (un estimulante natural) y antioxidantes naturales.
Elgorriaga, un chocolate con solera
Cuando se habla de chocolate, marca la diferencia la calidad de su origen y
su elaboración. Un ejemplo de chocolate con solera es la producción
de Elgorriaga,
que se remonta a 1891, año en el que un grupo de monjes se instalan
en el Monasterio Trapense de Palencia, donde inauguraron una fábrica
de chocolate. Desde hace más de una década, Elgorriaga amplía
año tras año la gama de chocolates a disposición del
consumidor. Son muchas las circunstancias que se prestan a consumirlo… Y Elgorriaga tiene
siempre la respuesta perfecta.
¿Sabía que…?
- El primer europeo en probar el
chocolate fue, seguramente, Hernán Cortés, quien lo recibió en
un vaso de oro de la mano de Moctezuma, rey de los Aztecas.
- La palabra chocolate probablemente
se deriva de “xocatl”,
que significa agua amarga en la lengua de los aztecas
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